jueves, 6 de junio de 2013

UN 16 DE JUNIO FRIO Y ALGO LLUVIOSO. Cuento.

Un 16 de junio frío y algo lluvioso. Cuento de Eduardo Pérsico. … y el cuadro se pierde en aquel atardecer de iniciarme en sensaciones y palabras nuevas. Sin desafiar a los dioses del ‘yo me acuerdo’, el jueves dieciseis de junio de 1955 en Escalada la bruma se hizo llovizna y por ahí la Gómez entró a la oficina de Facturas gritando ‘vamos todos a defender a Perón que los uruguayos están bombardeando la CGT’. Y esa misma mujer flaca y de pelo desteñido nos arengó en resistir la invasión uruguaya, ‘que si no fuera por nosotros esos bosta de paloma se morirían de hambre’. Pero antes de volver a gritar ‘los gorilas quieren matar al General’ entró uno de sus hermanos y de un brazo la sacó al pasillo. La Gómez trabajaba en Proveedores del Roca y era hermana menor de los mellizos Gómez, - uno Jefe de Pormenores y el otro de Abastecimientos- y en Escalada se los nombraba Patatín y Patatán. En la casa de Patatán funcionaba una Unidad Básica y fanáticos de Talleres y de Perón, al irse ellos de nuestra oficina . comentamos el asunto ordenando los escritorios y mirando por una ventana el espectáculo de la vía. Ahí nomás, tras unos paraísos más algún sauce transcurrían los trenes y el Rápido a Mar del Plata; ese orgullo del ferrocarril Roca con vagones de aluminio y los pasajeros exhibidos detrás de una vitrina. Allí se viajaba atendidos por una azafata que sabía inglés y una de las primeras en esa tarea había sido la miss Coleman, que al cumplir treinta años de edad recaló en nuestra oficina y allí me enseñó a combinar la ropa. ‘Con el verde no combinan azul ni marrón, green with Blue or Brown is Down’ me sonreía; y mi jefe el señor Amavet y los demás turros me cargaban. Si la Coleman, veterana de reñidas batallas me hablaba bien y yo la atendía con educación ‘ tenés media carrera ganada, pibe’, me animaba Losada el de Cómputos. Y al acercarme a su escritorio al llegar el café, ella solía hojear una revista y única mujer de fumar en la oficina, a veces se la veía distante. Aunque un día al mostrarle lo que escribí cuando una novia me adelantó ‘es hora de no vernos más’, la Coleman que vivía sola, tenía un gato y a veces al mirarme se acomodaba los anteojos, me confió ‘ella es una chica trivial. Me parece que no es para usted’ .. Al fin ese 16 de junio ninguno de la oficina salió hacia Plaza de Mayo que era lejos y el señor Albónico enchufó Radio Colonia de Uruguay. Pronto supimos que unos aviones de la Marina al bombardear Plaza de Mayo con la pretensión de matar a Perón le habían embocado una bomba a un trolebús donde viajaban los pibes de un colegio, y allí alguien gritó ‘Nuestra Aviación Naval, la puta que la parió’. Y tras un ilencio pesado volvió el barullo cuando Bonetti, el operador de la Burroughs siempre de corbata colorinche se quejó ‘a mí la política no me da de comer’, insinuación para ir descolgando del perchero los sobretodos y sin apuro bajar por la escalinata de mármol. Así cuando cada uno para su casa, la señorita Coleman me habló por lo bajo al irse y yo junto al señor Amavet y el grandote Luciani nos fuimos charlando por el veredón de brea a cruzar las vías hacia la avenida Pavón; por el Caminito del Toro que cada noche se llenaba de parejas a mimarse contra la ligustrina. Delante de nosotros iban los Gómez consolando a la hermana que lloraba y amenazaba a quien no diera la vida por Perón, y el señor Amavet que ese día me resultó bastante socialista en confianza me explicó que cada día a Perón le costaba más seguir siendo peronista y que el problema era muy serio. En tanto si la Iglesia atacaba al gobierno que le ‘desobedeciera’ al entregar un carnet laboral a las prostitutas y además pensaba ampliar la ley de divorcio, él se sonrió al repetirme ‘cunado un gobierno le desobedece la iglesia reacciona así’… Además caminando hacia la avenida Pavón el señor Amavet nos dijo algo de empresarios con más sindicalistas repitiendo la de Unitarios y Federales; ‘ pero esta vez todos en la misma bolsa’ y se me ocurre que ahí me guiñó un ojo. Unos pasos delante de nosotros seguía la de Gómez desbocada en gritar que en Corpus Christy ‘estos chupacirios quemaron una bandera argentina insultando la memoria de Evita’, y los hermanos otra vez a calmarla. Al llegar a la avenida vimos pasar a unos muchachos vitoreando desde un camión y uno sobre el techo revoleaba un cacho de banana como si empuñara el sable de San Martín. Imagen que también vería miss Coleman que aguardaba cruzando la avenida. Mucho más tarde me enteraría que hubo otras bombas contra la Casa de Gobierno, que en la Plaza de Mayo los muertos serían más de doscientos y que el primero de ellos, - siempre hay uno- resultaría un linotipista con delantal azul que cruzaba la plaza y lo hicieron cadáver desde el cielo. Las radios oficiales culpaban de todo al almirante Toranzo Calderón y a un tal Gargiulo, que al fin se metiera un tiro en el marote, y también que en ese anochecer los peronistas o no se supo quien incendiaron dos o tres iglesias. No me acuerdo si Perón esa vez habló por radio pero que el viernes no trabajamos y el sábado ya tuvimos fútbol; y la gente disimulaba tras un silencio que sumaba la inquietud de todos. Por ahí también el chusmerío barrial se ocuparía del grandote Luciani, quien al llegar antes a su casa y sorprender a su mujer muy asustada y a medio vestir, de puro celoso casi le quiebra el pescuezo. Muy buen libreto para que el barrio discutiera si el retorno adelantado de Luciani ocurrió por culpa de Perón o de la oligarquía sublevada, vaya uno a saber... De todas maneras el cuadro de aquel atardecer se pierde íntegramente en la habitación de la señorita Coleman; con su sabedora ternura para separar inocencias y misterios al descubrirnos adheridos a sensaciones y palabras nuevas. Esas que ella entonces me enseñaría a deletrear y hoy ambulan con su nombre en esta ráfaga de memoria amotinada. (Jun.2013) ___________________________________________________________

miércoles, 29 de mayo de 2013

Algunas Lunfardías. Poemas.

ALGUNAS LUNFARDÍAS. Por Eduardo Pérsico. El lunfardo en su origen es un código entre dos para desorientar a un tercero, pero al perder su secreto nos sirve a veces para decirnos fraternalmente. CHARLY. … más al gato Fidel y otros queridos compadres. Perro fiaca que atorra sobre alfombra y engrupe resguardar mi apartamento. Que vive sin yugar y morfa en forma, sin ladridos, ni pulgas ni espamento. La va de superao el can rasposo junando el techo desde su catrera. ¿Le dio vuelta el marote alguna cocker o él se hace el bocho de la vida fiera? Vive mejor que yo, qué duda cabe; él apoliya sin hacer gambeta, guadaña el morfi sin doblar la esquina y si me apuran deschavo última clave: es un fiolo de raza bacaneta que me afana de amor, como una mina. ______________________________ MAESTRA DE QUINTO. Mina primera que abrojó mi anhelo, ¿tras cuántos grises quedaron encendidos tus ojos, faroleando en mi desvelo de mapas y deberes corregidos? Te arrimo el randevú de mi parola, un sencillo tanguito, cachusiento, a vos, que me enchufaste en la zabiola estos truchos palotes de mis versos. Porque segunda madre y primer sueño, dulce maestra de mi quinto grado, siento aromas de tiza y pizarrón. Y en este examen por sentirme dueño de regresar a pibe, retardado, hoy te bato mi caliente metejón. ________________________________ LABERINTO CANCHERO. A Jorge Luis Borges. "El que dice burgués pronuncia Borges", tartamudeó el chicato, despacioso, junando al cielo con cara de pirado careteando al fingir hacerse el oso. Los giles daban huevos por ficharlo: poderlo franelear, enchabonados a escracharse con él. El cholulaje la juega de arrastrón en cualquier lado... Pero el Yoryi fue un seso de primera, un pensante entrenao de ponga y meta; un marote a bastón yirando el mundo. Que a veces se zarpó, como cualquiera, y nos dio embole con su manganeta de viejo sobrador, turro y profundo. __________________________________________ LA FLACA (In memorian sin soneto ni sanata) La jugaba de Freud y Tallaferro, también de Marx y Catulín Castillo. Tenía miga en el bocho la sofaifa chamuyando balurdos que dan brillo. De mufas, yo que sé, una ponchada... Sabía el antes, el después y el que sé cuánto. /Reciclaba fangotes de mi abuela pa' batir mi porqué del desencanto/ Si andaba shome, con orsai del cuore y embroyao de recuerdo el cablerío, se acodaba a mi estaño, madrugada, a escabiarnos una lágrima de olvido. Lástima el punto que traía de arrastre, un pinta casoriao, de verso y calma, que le hizo el curro chambón del amorío y le rompió hasta el himen de su alma. Era pinga la flaca, era muy pierna; casi fue dueña de mi lado izquierdo, ternura inolvidable de amueblada... De no haber sido por su chamuyeta que cinchaba a Lenín con Pirandello, no la habría tumbado la pesada. ____________________________________ PUNTO FINAL. Se afeitó como pudo, era la hora. Armó el bagayo y se quedó esperando. La parca le batió “venga la llave, se acabó tu pensión. Vamos andando”. Y olvidao ya sin cielo ni angelitos escurre que en La Nada no hay fandango: reventó con tres millones en el bolso y no hay dios que le dé bola, ni coimeando. Eduardo Pérsico nació en Banfield y vive en Lanús, Buenos Aires, Argentina. www.eduardopérsico.blogspot.com

martes, 21 de mayo de 2013

BONAPARTISMO, un término de moda. Opinión.

Bonapartismo, un término de moda. Por Eduardo Pérsico. ¿Y Rosas Irigoyen Perón Frondizi Evita y otro nombre bien actual, ahora son bonapartistas? Es común decir Bonapartismo por citar un estilo de gobernar que otorgue toda la autoridad a un referente que por sus condiciones para la gestión, el mando y su influjo personal sobre el potencial electorado en el supuesto de dirimir su actuación por el voto popular, pueda subordinar al resto a su inspiración. Una condición favorable cuando es conveniente esquivar demoras burocráticas o legislativas si las hubiere, y por ende se trata de administradores políticos que resuelven sin largo debate cierto problema que atañe al gentío común. En general de modo peyorativo son denominados Bonapartistas para vincularlos con el autoritarismo, y en Argentina se los descalifica así en general a los dirigentes que por sí cuentan con un favor electoral considerable, y.que a veces pareciera imbatible. Desde un líder de gran ciudad a cierto caudillo rural, en nuestro país son acusados de Bonapartistas quienes no satisfagan a esos grupos que suelen tensar la convivencia íntegra del cuerpo social. Tarea disociadora que por principio ejercen los sectores privilegiados si un gobernante no favorece los intereses de ellos con armas y bagajes, y a quienes según suele acontecer se les suma una incierta ‘izquierda revolucionaria’ de trasnoche y mero discurso sin pueblo. Dos sectores que a veces no cuentan con más proyecto que el descrédito de ‘la dictadura de la mayoría’; esos enemigos electoralmente inalcanzable para ellos. Dentro de ese contexto son variados los ejemplos de bonapartismo en el devenir político de nuestro país; Rosas, Yrigoyen, Perón, Frondizi, Eva Perón y también algún otro nombre muy actual. Y no como curiosidad y los perfiles propios, se contarían dos políticos de la provincia de San Juan, en Argentina, que a inicios del siglo veinte gravitaran en la opinión pública nacional. Federico Cantoni, que naciera en 1890 y falleciera en 1956, un médico electo gobernador de San Juan por la Unión Cívica Radical Bloquista, una escisión del reconocido Partido Radical que él mismo fundara en 1919 junto a su hermano menor Aldo, quien se desafiliara del Partido Socialista para sumarse al Bloquismo. Y luego que Federico Cantoni fuera electo gobernador en 1923 dentro de un clima de violencia a veces muy tormentosa, un funcionario de Marcelo T.de Alvear, -un presidente más reconocido como marido de una cantante famosa que por tarea de gobierno, dixit Arturo Jauretche- al borde de una intervención a la provincia acusaría a los Cantoni de bonapartistas. . Pese a otros varios incidentes violentos que se repetirían el bloquismo ‘bonapartista’ desarrollaría en San Juan un gobierno progresista en relación a tanto opaco caudillismo tan habitual en el interior argentino, en tanto reformaría la constitución provincial, en el año 1927 establecería el sufragio femenino y los derechos de segunda generación, y una avanzada legislación laboral con más de una década antes del primer gobierno nacional del peronismo. Y ese estilo basado en recaudación impositiva y desarrollo de la educación técnica para modernizar la producción del olivo y el vino, más algún efectivo plan de viviendas y el tendido de una red vial, los animó a una reforma agraria sin concretar ‘por esas razones’. Auque esa misma administración bonapartista propiciaría en 1927 la Constitución Provincial con derechos como la limitación de la jornada de trabajo, salario mínimo, seguros de vejez y planes de vivienda. Más una verdadera extrañeza de época fue la ley del sufragio femenino donde no sólo la mujer del gobernador votara por vez primera en nuestro país. Durante la década del ’20 el Bloquismo apoyaría a la Unión Cívica Radical Antipersonalista, y en 1946 apoyaría la candidatura presidencial de Juan D. Perón; quien nombraría a Federico embajador argentino ante la Unión Soviética de 1947 a 1952. Cantoni allí conocería a José Stalin y abriría el camino al primer tratado comercial entre la Argentina y la URSS, un muy importante acuerdo además por su concepción política en ese tiempo.. Por lo que estos datos y otros quizá contradictorios, los modales y maneras bonapartistas de gestionar la cosa pública, ya merecen discutirse con más rigor que seguir alardeando sobre la pureza de la democracia formal, tan ferozmente defendida cuando le conviene a la clase económica mandante. Más ejerciendo una mayor seriedad conceptual que la descalificación rápida para cualquier lado, discutamos en serio la valiosa o negativa eficacia que al cuerpo de nuestra sociedad, le resultó el hoy meneado bonapartismo. (may.013) __________________________________________________ Eduardo Pérsico nadió en Banfield y vive en Lanús.

sábado, 11 de mayo de 2013

FORJA, UNA SEÑERA FUERZA DE ORIENTACIÓN. Opinión.

Forja, una señera Fuerza de Orientación. Por Eduardo Pérsico- .. la llegada del peronismo en 1945 y el retiro de Forja, le menguarían al radicalismo el sustento de su discurso. El golpe militar del 6 de septiembre del 1930 contra el gobierno de Hipólito Irigoyen, - político que de verdad propiciara una mayor participación popular- devino con la asunción presidencial en 1932 de Agustín P.Justo, un emblemático representante de la oligarquía que acrecentó la penetración de intereses de Gran Bretaña sobre nuestro país. Quienes nombraran a la Argentina ‘el granero del mundo’ en un período donde más se extendería la desigualdad social y los momentos de ‘tristeza histórica’, diría el socialista Alfredo Palacios. Y ese proyecto riguroso y reaccionario también traería movidas dentro de misma la sociedad y entre ellas, la aparición de FORJA, Fuerza Radical de Orientación de la Joven Argentina; agrupación que se iniciara con la dirección de Juan B. Fleitas y de Manuel Ortiz Pereyra, con más Homero Manzi, Arturo Jauretche, Luis Dellepiane, Gabriel del Mazo, Atilio García Mellid, Jorge del Río y Darío Alessandro, padre. Se sumarían luego Raúl Scalabrini Ortiz, Leopoldo Marechal, los González Tuñón, Oliverio Girando y Jorge Luis Borges, un Irigoyenista que expresara en Fundación Mítica de Buenos Aires: ‘El primer organito salvaba el horizonte y el corralón, seguro ya opinaba:Yrigoyen. Algún piano mandaba tantos de Saborido’. Aunque pronto y por rencillas internas a su etapa de fundación, no pocos se desvincularan de FORJA, y cuando Homero Manzi les insistiera que volvieran, varios incluído Borges no aceptaron.. FORJA, que en su inicio requería pertenecer a la Unión Cívica Radical, tuvo escasa participación en la vida política partidaria y su actividad consistiría en investigaciones sociopolíticas, publicarlas, ordenar debates en un renombrado sótano de Lavalle 1725, en Buenos Aires, y organizar nutridos actos callejeros. Más alrededor de 1940 se impondría en cierta interna de la organización el grupo liderado por Raúl Scalabrini Ortiz, quien luego delegaría la conducción en Arturo Jauretche toda esta tarea de esclarecimiento proseguiría con el mismo ímpetu. . Hasta que en la escena política de los argentinos asomara el peronismo como un verdadero factor de cambio y ese hecho sustancial, tres meses después al 17 de octubre de 1945 y de una movilización de masas que de allí en adelante reeditaría cada tanto el peronismo, FORJA se disolvería. Y según sus principios lo haría con otra inequívoca demostración de su madurez, inédita en la vida política de Argentina, suscribiendo esta declaración: ‘el pensamiento y las finalidades perseguidas al crearse FORJA están cumplidas al definirse un movimiento popular en condiciones políticas y sociales que son la expresión colectiva de una voluntad nacional de realización cuya carencia de sostén político motivó la formación de FORJA ante su abandono por el radicalismo. Y resuelve: la disolución de FORJA dejando en libertad de acción a sus afiliados’, Y de allí años después nos diría un referente radical, que la llegada del peronismo en 1945 y el retiro de Forja a la vez, le menguarían al radicalismo el sustento de su discurso. . Y sobre lo dicho agregaremos un lúcido fragmento sobre esta organización del sociólogo Juan Godoy, de la Universidad de Buenos Aires. FORJA fue un movimiento profundamente original y nacional. No tomó esquemas realizados para otras latitudes y tampoco basó su ideario ni en el liberalismo, el marxismo o el fascismo. Más bien desde FORJA se procuró un esquema propio de industrialización y dirigir el pensamiento nacional con sus implicancias económicas y culturales propias. Por lo dicho y volviendo sobre la condición socio político que generara la creación de una organización, su tarea merecería, al menos, el reconocimiento de las agrupaciones gremiales hoy actuantes. No solamente por la ilustración teórica que ellos aportaran al sindicalismo de los argentinos, sino como ayuda memoria al repasar críticamente los perfiles que parecieran envilecer durante décadas ‘la relación obrero patronal’ por estos pagos. Algo que no incluye sólo a los muy veteranos y con frecuencia, inamovibles dirigentes obreros ajenos a toda renovación generacional, que sin aceptarlo al fin proceden aliados a otros intereses. El laburante común necesita que sus dirigentes se desvinculen de otros ajenos programas de acción, y en algunos casos dejen de ambular por los medios de comunicación para explicitar sus logros con una frecuencia innecesaria. En principio porque si la mejora existe ya lo perciben los mismo afiliados; pero por cierta pulcritud conceptual no es edificante repetir tanto televisivo discurso a veces contradictorio. Y con menos exposición eviten que alguna turbia corriente de pensamiento instaure en el inconsciente colectivo que las relaciones laborales siempre encallan en una ‘asociación sindical patronal’. Un entente que jamás aconsejarían desde FORJA, bien sabedores que eso siempre dejaría litigios sin resolver; (mayo 2013) ___________________________________________________________ Eduardo Pérsico nació en Banfield y vive en Lanús, Buenos Aires, Argentina. www.eduardopersico.blogspot.com ___________________________________________________________

jueves, 25 de abril de 2013

Suponer ser un rato de Clase Alta. …y tanto el halago como el insulto se pierden si son muy reiterados. . Natalio Botana. En la Argentina durante décadas ha crecido una clase media muy activa, y la tan evidente hoy se confiesa algo contraria al gobierno de turno. La última marcha de protesta ocurrió el 18 de abril del 2013 y concitó mucha adhesión a cuestionar la gestión oficial, con un gentío que mostró su indignación ante los controles de cambio aplicados por el gobierno y a la gestión de los organismos de recaudación impositiva, llámese AFIP o parecida. Desconociendo hasta la sanción de una ley reguladora de los medios de comunicación monopólicos frenada por demoras judiciales, y en ese rictus de negación desprecian por fascista y autoritaria la mayoría legislativa que el voto popular le otorgara al partido gobernante. Algo tan infructuoso de justificar políticamente como el repudio a los proyectos sancionados en la legislatura nacional el 25 de abril, sobre democratización de la Justicia, Corte Suprema incluída. Y además en cada manifestación pregonan eliminar a ´todos los responsables y adictos de la dictadura gobernante en Argentina’. Estos grupos adscriben a un pudiente estrato económico, - todavía lejos de modificar el rumbo de un gobierno electo democráticamente- que tal vez se suponen ser aspirantes a instalar otra realidad institucional y económica. Instancia que les requeriría unificar algún temario político que por ahora se expresa muy disidente entre sí, debiendo además superar ese delirio adolescente de asaltar el gobierno a sartenazo limpio. Como si ellos como emergente social tuvieran los medios hoy inexistentes que otrora usara la Clase Alta argentina y sus mandantes empresariales para asestar el infame golpe genocida junto a las Fuerzas Armadas en marzo de 1976. Algo históricamente improbable para estos limitados y apenas molestos golpistas, tan infatuados de ser de una Clase Alta con poderío, perfil demasiado ajeno a ellos. La clase alta argentina se jactó de ser ellos quienes ‘hicieron el país’, y aunque no siempre coincidieran entre familias personajes y negocios, hasta se evidencia que cada grupo ha tenido sus propios historiadores. Que igual coinciden en que ellos como clase, produjeron el desarrollo económico de la Argentina; omitiendo en todo caso que ese ‘no distribuido desarrollo’ le ha redituado siempre más al Imperio Inglés que a nuestro mismo país. Sin hurgar demasiado, nuestra literatura gauchesca del siglo diecinueve no indica con datos sobre la miseria que le provocaran a los indígenas,- eliminados para ahorrar- y los mismos inmigrantes que al llegar se hubieran aventurado hacia la campaña. Y aunque pareciera que la revalorización nostálgica nunca fuera desplegada desde la clase alta, para ellos el mundo mejor es el de su pasado; eso sí entorpecido por las inmigraciones con sus conflictos sociales hasta alguna década del siglo veinte, que les dieran a la Clase Alta cierta nostalgia por un ayer que confiaba en la propia fuerza como grupo. Algo que más decaería al sancionarse la ley Saénz Peña de voto obligatorio, seguido por el gobierno de Hipólito Yrigoyen en 1916, que para mucha Clase Alta significó que la vida sin contrariedades sería del pasado. Y aunque ya fuera común lamentarse ‘cuando nosotros gobernamos existía lo refinado y noble’, Hipólito Yrigoyen en sus dos presidencias tuvo ministros de notorio ‘apellido’; Honorio Pueyrredón, Francisco Beiró, Horacio Oyhanarte, Domingo Salaberry; y desde 1922 a 1928 nuestro presidente fue Marcelo T.de Alvear. Sencillamente porque esa misma Clase Alta no era ajena al ruedo dirigencial del país, y no sólo algún Martinez de Hoz navegaría las aguas del poder político. Ellos como Clase Alta siempre colaboraron y bendijeron los golpes destituyentes contra gobiernos elegidos por la mayoría popular; y en eso debemos ser justos, fueron ellos.. En esto hallaríamos cierta coincidencia con los actuales manifestadores que pretenden adueñarse del gobierno a puro insulto y discurso. En toda política clasista el candidato nace con su propia clase y en la mentalidad del sector más poderoso económicamente eso mismo significa nosotros somos los elegidos para gobernar. Prerrogativa bien conservadora que hace a su racionalidad de clase, dentro de ese conservadurismo clasista el ser ellos Los que Mandan, eso más que ideología es una conducta innata y propia de su mentalidad. Así como la violencia en cualquier gobierno conservador o de derecha es inherente a la misma gestión, resulta su mecanismo más cruento pero inmediato y sigue abarcando los periodos de todos los gobiernos posibles. Veamos si los disturbios actuales en la civilizada Europa de los indignados son disueltos a través de negociaciones de los sectores en pugna; no jodamos, los disuelven las fuerzas regulares del Poder a garrotazo limpio. Y con el mismo ímpetu que lo hicieran en las huelgas de inicios del siglo veinte, en tanto el único programa de ideas del conservadurismo para enfrentar todo problema económico de la modernidad es el de la violencia física. Por lo cual deberíamos aceptar por esa razón demostrable históricamente, que : el gran despliegue del conflicto social que enfrenta el gobernar, para las derechas es renglón que se corresponde con la represión y ‘después veremos’. Esto se evidencia cotidianamente ante los desquicios sociales que les dejaría el capitalismo financiero a los europeos por estos años, donde los índices de la desocupación ya son inocultables ni disimulados con entrevistas y discursos. Es que si ante la desocupación masiva la única verdad es la realidad, no hay ningún gobierno conservador que use mejor solución que desarmar las protestas a pura violencia; algo que los tan ‘indignados de clase media’ en la Argentina, con otros medievales que gorilamente hasta se oponen a la Asignación Universal por Hijo, como si eso y el no poder comprar dólares libremente para viajar al exterior los identificara con la Clase Alta, pierden el tiempo. Ese grupo selecto pareciera ajeno a todo y aunque poco se exhiban públicamente ante los caceroleros, no los reconocen dentro de su grupo. Y esa ajenidad de clase tradicional y vigente, no solamente vincula a las ‘oligarquías’ con imágenes del ayer; por siempre contrarios al cambio de escenario y a nuevas dinámicas sociales, aquí, allá y más o menos lejos ‘ellos’ sostienen seguir siendo ‘ellos’ mismos. Y los caceroleros más pudientes por más exhibiciones que hagan, a ese club no pertenecen; porque les queda lejos y también las pautas de éxito social son abiertamente otras. Así que a conformarse en seguir gritando cada tanto contra todo; eso sí, magníficamente vestidos porque pueden hacerlo aunque sigan lejos de eso intereses de clase inalcanzables y ajenos. Que a pesar de una imparable y cotidiana dinámica mundial de nueva realidad, el síntoma de clase sigue mostrando complejos trebejos de figuración poco descifrables y vaya uno a saber porqué. Eduardo Pérsico nació en Banfield y vive en Lanús, Buenos Aires, Argentina. (abril 013) www.eduardopersico.blogspot.com

lunes, 15 de abril de 2013

UN ENTRESUEÑO CON GARDEL Y BORGES. cuento.

UN ENTRESUEÑO CON GARDEL Y BORGES. . Cuento de Eduardo Pérsico. …y cantada por Gardel, mejor luciría una imperfecta milonga mía. JLB Y fue por ahí cuando el Jorge Luis Borges, a quien tanto le hubiera gustado descollar como payador en el almacén doña Rosa, de Turdera, entró a desovillar sobre Gardel y su extraña muerte. Los poetas se lucen cuando les parece, - es bien sabido- más no era fácil seguir la trémula voz de ese que con la vista opaca al decir ya respiraba en la frase venidera. Aunque fuera un gusto verlo apoyar sus manos en el mástil de la guitarra y hablar de ‘esas utopías que adoran los pueblos, como Carlos Gardel’. - Cada historia exige volcarse hacia la imaginación y el mito- se oyó en ese bodegón oloroso de moscato y aceitunas. Más cuando el Jorge Luis repitiera 'neblinas de la imaginación y el mito' con su mirada al cielo y su bastón de mano sobre otra como si hamacara una guitarra, y agregara ‘sin creer en don Quijote y Sancho Panza la historia de España no tendría pies ni cabeza’, enteramente se acalló el bullicio. Y tras un modesto ‘yo creo’, el Jorge Luis reiteró cada palabra como si contara un cuento sin recordarlo pero sí las voces para decirlo, en tanto los demás ansiaban conocer la muerte de Gardel ‘y gustar la sal nutricia de la certeza’, y él ahí acentuó que la muerte gardeliana en junio del '35 tenía sombras de verdad, y cada tanto ni siquiera eso... - Mucho se dijo que Carlos Gardel muriera en un accidente de aviación en Colombia, y eso sería incompleto - tartamudeó el Borges que anhelara ser un payador en el Camino de las Tropas, y se dio un resuello en su túnel de recordación. Un espacio sin renglón propio del escritor que acaso por sostener impenetrable su realidad, decidió morirse en Suiza negándole al gentío los ritos de un velorio, el llanto televisivo y fotos con el fúnebre jadeo del instante sin retorno. Con ese mismo estilo que él despreciara por teleteatrales los comentarios que en las horas previas al vuelo en Medellín, una mujer le exigiera al Zorzal Criollo el reconocimiento de sus tres hijos y se uniera con ella para siempre. - Olvidables desvaríos de sobremesa, señores, que luego culparían del accidente a ese mozo Alfredo Lepera, tan amigo del cantor como abrevador de Amado Nervo, que por un enredo de polleras arremetiera a balazos con toda la concurrencia. También se dijo que para demostrar el buen humor argentino al piloto lo ahorcaron con un lengue blanco al carretear el avión; con más otros decires de entrecasa para instalar un Gardel sin magia gardelera en los turbios callejones del olvido – redondeó y se contuvo a juntar aire. - Carlos Gardel, artista malversado por tantos imitadores con sonrisa de rocanrol y ajenos a la palabra tango, supo retirarse a tiempo. Y era tan anticipada su memoria que hasta temía por su voz luego de incinerarse en Medellín. ‘Tengo miedo de ser un muñeco publicitario’, acaso dijera. Y como además temiera que su inflexión arrabalera fuera deformada por tantos desafinados que nunca faltan, supuso que se difundirían titulares anunciando actuaciones de Carlos Gardel en Quito y Bogotá, desfigurado por el incendio, - o ‘ircerdio’- y aclamado al entonar su primera estrofa. - Mucha tontería fue glosada por los congeladores del arte al predecir que nadie cantaría como él. Y ahora se me ocurre cuánto mejorarían en su voz mis imperfectas milongas, así como tanto envidio no haber escrito ese ‘percanta que me amuraste’ de Contursi. Pero así fueron las cosas…. Por lo dicho se sonrió apenas el Jorge Luis, acaso imaginando a un Gardel que luciera de lustroso smoking, chambergo inclinado más ese audaz atuendo de gaucho palaciego, pero siempre él por mucho que lucraran con su gloria esa pobre gente negociante de un Gardel producto terminado. - Porque ese modernizador jamás sería cómico de varieté o ídolo de barra futbolera - dijo y se tomó resuello. Y a quien una noche lejos de mi patria Argentina le escuché cantar un deleznable tango que yo nunca apreciara. pero que al oírlo reviví mi calle de Palermo con una madreselva trepando a una tapia, y de pronto sentí que estaba llorando. Tal vez un llanto de la hombría, acorde a esa voz compadre de Gardel; porque lo popular debe saberse, es un secreto de los pueblos que se aprende adentro. Y ahí el hombre aquel desechó imaginar un Gardel que ensayara su sonrisa ante el espejo de un geriátrico, entre demás ancianos que se mearan encima. – Que el Zorzal sea otro cuerpo de esa tumba previa y entone ‘y chau Buenos Aires no te vuelvo a ver’ hasta que un enfermero lo silencia de un sopapo, es imposible. Ni un Carlitos bufón de discoteca sería tan irreverente… Alguien interrumpió al Jorge Luis Borges - antes o después de morirse en Ginebra, que eso menos importa- quien se hamacó sonriendo sobre su bastón o guitarra al escuchar ‘tiene razón el payador don Jorge Luis y basta de zoncera, señores. ¿En 1935 quien haría subir a Carlitos en un aeroplano que ni levantara vuelo? Vamos, que el Morocho no era ningún gil’. - Sí señores y es muy certera esa idea; no hay Gardel posible sin esa poesía de eternidad - concluyó el escritor que alguna esa vez se luciera por milonga en un boliche de Turdera. O en el sitio que los demás prefieran. (2013) Eduardo Pérsico nació en Banfield y vive en Lanús, Buenos Aires, Argentina. www.eduardopersico.blogspot.com

martes, 2 de abril de 2013

Agua caliente a la izquierda. Cuento.

AGUA CALIENTE A LA IZQUIERDA, IGUAL QUE EN ZURICH Cuento de Eduardo Pérsico. La avenida de Mayo en Buenos Aires parece no existir hasta el cruce con Florida; ahí todavía sin muchas pretensiones de ser exclusiva y distante es ajetreada por caminantes del apuro bancario. Y nada exhibe allí la reminiscencia de imaginarios paraguas del 25 de mayo de 1810 cuando ‘el pueblo quiere saber de qué se trata’, ni las palomas ahuyentadas a multitud y bombo de las bullangueras marchas con sabor a revancha. A dos veredas de esos ecos de vivas y juramentaciones, en un bar con sillones canasta límites del Cabildo el Quelo Varela apuraba a pura sonrisa, verso y camelo, a una rubia azafata suiza que conociera en el trámite de cambiar unos dólares el día anterior y se negara a ser regresada en taxi a su hotel. Pero que le anotaba a Quelo su dirección en una servilleta de papel: Freni Dietz, Kloten, Zurich, Él en verdad leía ‘Vreni’ y ella aplicando sus dientes al labio inferior le repitió ‘Freni’. - Is my name - y él en tarzánico inglés le preguntó ‘¿do you like another whisky?’ Y acaso mejor sonaría 'juiski' pero si esta viajera al fondo del mapamundi entendiera la cierta intención de su ¿do you like?, no se escandalizaría. ‘Sí Quelo, no cualquiera actúa de exponente tribal ante una auténtica rubia europea que te diera su dirección en Zurich como si te invitara a verla ahí cualquier tarde de estas’. Así que sin esperar dispuso llevarla a conocer Buenos Aires, y ser ‘Quelo protector de azafata indefensa en la riesgosa ciudad, en repentina y apreciable ocurrencia’. -¿Ves? Por aquí sucedió el Cabildo Abierto de 1810; esta es la diabólica Plaza de Mayo donde los guarangos se lavaron las patas en la fuente en octubre del ’45 y durante años las Madres de los treinta mil Desaparecidos nos siguen espabilando una vez por semana que tengamos más memoria y eso muchos no lo entiendan. En esa Casa Rosada trabajan las autoridades nacionales, -es una manera de decir- te mostraré la Recoleta el barrio que desafía todo a puro lujo y ese desperdicio de cemento es el Monumental Estadio de Fútbol que pagamos a tanto por gol para disimular nuestro arrabal no capitalista. Esa confitería casi en sombras es la más costosa del planeta, very expensive, Freni, too much, pero allí hoy no entraremos porque /mirá que casualidad/, este es mi departamento. Donde debemos entrar sigilosos y en voz baja porque mi cama solitaria es ancha y ajena como la pampa y antes que me olvide, si querés ducharte la llave de agua caliente está a la izquierda, to the left, Freni, igual que en Zurich. - ¿Vos sabías que los sudacas no somos seres tan distintos? Ustedes, cronométricos que miden en décimas de micrones y nosotros, miserables de tanta inmensidad toda diferencia la mensuramos en hectáreas, y aquí vos y yo por mandato de la especie ajena a cualquier mapa, quizá tenemos ese mismo temblor de muestro primer apareo hace un milloncito de años en una íntima selva. Por eso y sin temor usemos nuestra encendida piel envuelta en acrobacias de tigre silencioso y pequeñas palabras, sin que tu rubor no sea fingido, Freni, y no sigas tensa en la habitación con sonrisa apenas y rubor de hembra sorprendida en silencio. Es tiempo de no temblar al besarnos y si tu sonrojo iguala a este ataque adolescente que me llegó de golpe, nuestra tímida escena defraudaría al espejismo que tienen de nosotros los países rubios. Y vos no dejes de ser Freni Dietz, alhaja suiza de mi corazón hablándome del cantón donde naciste y cómo te peinaban cuando eras chica antes de oír misa en la iglesia de Schauffhauser, igual que una piba de mi barrio. O apretada, muy apretada a mí pecho, me digas de aquel novio que inauguró tu ternura al llevarte en la bici tras el puentecito del Rhin, y no sigamos distrayendo nuestra desnudez recreando el pasado y averiguar de paso nuestra pasada historia. No vale renunciar a esta hora inolvidable, Freni, y ya probemos con suiza precisión que el amante argentino es de buena perfomance y poco rechazo de fabricación… Esa otra ficción nacional de ganadores imbatibles del principio al fin, así nos va en la vida... Dulce, te cuento que entre nosotros hacer el amor es el modo de seguir en el mundo, por bisnietos de algunos que hace un siglo enriquecieron a los sastres londinenses comprando trajes por docena y dando un saltito al Canal de la Mancha, coparon los burdeles de Francia a punta de guita y vaca llevada en el barco. Reprimido y represor morocho y argentino rey de París, Freni, estancieros millonarios con olor a bosta llenando los prostíbulos y despreciado por los rubiecitos de ojos azules, como los tuyos. Y no te rías mi amor de este secreto nacional porque vos, mujer hermosa del mundo civilizado conmovida si te beso los párpados y los dos en lenguaje mezclado lamentamos tanta demora en conocernos. Nos equivocamos, amor, vos no viajaste a Buenos Aires a lagrimear sobre mi pecho y a tatuarme una melancolía que ya presiento. Vos llegaste aquí a ver malambo con boleadoras y conocer a vetustos tangueros disfrazados con pañuelo al cuello; vos viniste a mi Buenos Aires querido para dejarme tu nombre en una servilleta de papel que al subirte al avión y por mucha añoranza que le inventemos, se borrará de olvido. ¿Eso no lo imaginaste, Freni? A nuestra final ternura de los dos en el aeropuerto la llenaremos de un futuro que bien pronto sentirá el olvido de otras nuevas miradas; y este nuestro intento de amarnos de fuga y contrafuga se llenará de tiempo… Recién despierto y ya la luz detenida en el corazón de la mañana, Quelo Varela miró a Freni replegada sobre su propio cuerpo. Un mechón de pelo desordenaba el blanco de la almohada y al quitarle una mano sobre su vientre, la besó tiernamente en un hombro. Una inigualable noche de olvido inevitable había pasado y él se refugió en un cinismo doloroso y absurdo: ‘era cierto, las azafatas suizas también son seres humanos’. Eduardo Pérsico nació en Banfield y vive en Lanús, Buenos Aires, Argentina. www.eduardopersico.blogspot.com